Un enfoque proactivo es vital para que la organización pueda evolucionar y mantenerse competitiva
EL DESDE DÓNDE: Hubo un antes y después en mi vida como emprendedora cuando, en lugar de centrarme en la consecución de los objetivos prioricé el crecimiento personal confiando en que sería clave para alcanzar las metas que pretendía en el negocio. Nunca tenía tiempo para crecer, para aprender, para hablar con otros empresarios que se hubieran enfrentado a los problemas que me iban surgiendo en el camino. Y decidí apuntarme a un curso en la Harvard Business School. No me volví loca, eran 4 días intensos presenciales en Boston que, en teoría, me iban a abrir la mente. Me sirvieron para mucho más que eso. Además del contenido del curso en forma de business cases de distintas empresas de similares características a la mía, tuve la oportunidad de compartir 24 horas con 90 emprendedores de todo el mundo con mis mismas frustraciones, independientemente de su origen o sector. Pero lo más importante que aprendí es que mi negocio necesitaba que yo estuviera centrada no tanto en conse...